27/6/16

EL FÚTBOL ARGENTINO EN TERAPIA INTENSIVA

"Los resultados son consecuencia de los procesos". Cuántas veces hemos leído o escuchado esta frase? No descubro nada entonces al entender la falta de "éxitos" deportivos en la historia reciente de nuestro seleccionado como algo lógico. 

Sería totalmente excepcional que el fútbol argentino fuera exitoso a nivel de selecciones cuando, desde la propia organización se vienen haciendo las cosas muy mal desde hace tiempo. 

Desde 2006 a la fecha, que a mi entender, con la salida del último exponente de un proyecto a nivel selecciones como fue José Pekerman Argentina no encuentra el rumbo. 

Es un milagro que este seleccionado entonces haya alcanzado 3 finales consecutivas y que aún así después de ese período se hayan conseguido algunos logros como la medalla de Oro en los JJ.OO. de 2008, por ejemplo. 

Ese milagro se sostiene en una generación de jugadores muy talentosa (tal vez de las más talentosas de la historia) que sin un proyecto definido por más de 2 años consecutivos logró alcanzar varias finales. Incluso la de un Mundial, la cual no alcanzábamos desde 1990 hasta la fecha. Tampoco nos olvidemos de eso. 

Hoy decimos que Messi es un fracasado, un pecho frío, un muerto de hambre y muchas otras calificaciones irreproducibles. Es más fácil caerle a un solo jugador (de los 3 mejores de la historia del fútbol) que analizar a fondo los últimos 10 años del fútbol argentino en los cuales se ha echado por tierra un trabajo de juveniles que empezó con gran esfuerzo un, por aquel entonces, desconocido José Pekerman, a partir de los cuales se cortó con los ciclos de 4 años que habían arrancado más de 30 años antes con Cesar Luis Menotti, que se asesinó a sangre fría y sin piedad a Marcelo Bielsa, nada más ni nada menos que el mentor de este presente del fútbol chileno.

Porque las consecuencias de los resultados le caben también a ellos. Chile es Bicampeón de América porque hace aproximadamente 10 años también (qué casualidad!) apostaron por un proyecto transformador y le dieron continuidad, con diferentes nombres, hasta el día de hoy. 

Mientras tanto hoy AFA está acéfala con una lucha interna feroz y sangrienta, un fútbol local con un torneo insólito en cantidad de clubes y cada vez más pobre en calidad. Y para terminar un empresario millonario del entretenimiento que busca organizar una Liga sólo para unos pocos privilegiados.

Porque basta con preguntarle a los clubes históricos del básquetbol de la Liga Nacional si estuvieron de acuerdo con que un club sin la tradición de éstos comprara una plaza, armara un súper equipo y se alzara con el título. 

La organización del fútbol argentino vuelve a los años previos a la instauración del profesionalismo. En lugar de lograr avances se consiguió retroceder 90 años en el tiempo. 

Mientras Marcelo Bielsa le decía en su momento al por entonces presidente de la Federación chilena, Harold Mayne Nicholls, que organizara un campeonato local en el cual la distribución de dinero entre los clubes fuera más equitativa, en nuestro país un empresario busca liberarse de la AFA con una propuesta en la cual se beneficien solamente los que más pueden. 

Y el organismo oficial en lugar de unificar criterios y ofrecer garantías para un desarrollo ordenado del fútbol, es un "conventillo". 

En fin, es fácil responsabilizar a un entrenador que lleva medio año sin cobrar su contrato y a un grupo de jugadores que le pone la cara al fracaso de muchos años de gestión paupérrima. 

El fútbol argentino está en terapia intensiva y por el momento no se avisoran cambios positivos referentes a su salud. 

Esperemos por el bien de todos los que amamos este deporte que en algún momento haya algún avance porque de lo contrario lo peor todavía estará por llegar.

Damian Nogueira.

No hay comentarios.: